miércoles, 21 de diciembre de 2011

La sonrisa de una madre


Me he dado cuenta que hacerte sonreír, me hace sonreír también.
Que hacerte sentir bien, hace que me sienta mejor.
Que sitiándome mejor, soy capaz de ver las cosas de otro color.
Situarse al otro lado… Para verme de lejos, tumbada debajo de ese árbol, aguantando las lágrimas y oscureciendo el paisaje, maldiciendo al mundo, necesitando culpables.
Ahora sé, que no merece la pena sentarse a esperar que pase el tiempo, dejando que la tristeza te consuma, pensando en lo mismo, mirando el suelo.
Son tantas las veces que hemos levantado la cabeza, y conseguido salir, salir de verdad.
Y el mérito no es mío. Es tuyo, totalmente tuyo.
Escribo esto, porque, y lo tengo que decir con la boca grande, me siento orgullosa de que seas la persona más importante de mi vida.
Si algo he aprendido de ti a lo largo de 21 años, es la gran fuerza de voluntad  de defender tu vida con capa y espada  por muy complicado que fuese, y hacerlo, no por supervivencia, sino por vernos felices a ambos.
Me gusta mirar al pasado, y ver que, todo quedó lejos, y aunque el miedo nos pille sin árbol para cobijarnos, prometo estar, donde siempre he estado, a tu lado.
Y aunque, débil y frágil, intentaré hacerte sonreír siempre, hasta que la vejez te separe de mí, y aún así seguiré queriéndote y viéndote en partes de mí.
Te quiero, no solo por darme la vida, sino, por enseñarme a caminar por ella

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Poema. Calerón de la Barca

De "La vida es sueño"


Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.



(hoy llena de recuerdos.... de esos tiempos, que nunca volverán, pero jamás se marcharan)

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Vivir...


Puedes ir donde quieras llegar… "no existen limitaciones"
Piensa en que será alcanzable… y lo tendrás a tu alcance.
¿Pero…? Y como siempre hay un pero, ¿Esto puede ser cierto?
Dudar ya nos hace vulnerables… susceptibles, miedosos… sencillamente más humanos.
Sentir… que “palabra” tan grande y voluminosa, tan como, la misma realidad.
Está claro que estar, estamos, pero no por ello, sabemos que estamos estando.
Cada día ocurren mil cosas sin sentido, y otras mil, con sentido, pero de esas dos mil cosas que suceden, tu sentir… sientes, diminutas parte de ambas.
Días que, todo lo que antecede no tiene discernimiento alguno, pero sigues siéndolo.
Y burdamente diré, que aunque piense siempre en lo peor, me alegro de estar viva, y sé que, pasarlo mal o bien, forma parte de “esto” tan grotesco, y por lo que todo el mundo se queja, que es vivir.

Hoy en día, damos o creemos dar, poco valor a lo maravilloso que es vivir. Y parece ser que se nos olvida que la vida, es algo, que se nos otorga, con o sin razón, sin préstamos ni devoluciones, y que no por eso, se ha de valorar menos.

Es normal que en este largo caminar, las piernas falquen, pero hay que tener en cuenta, que, dos pasos más hacia delante, verás que dos pasos hacia atrás, ya no tiene importancia lo que pasó. Y aunque el momento sea difícil, todo pasa, por mucho que se estanque algo.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Falsas creencias...



Ni este año, ni el anterior, ni el mes pasado, ni ayer…
Hoy,¡ y no tiene porque!, necesitas, deseas, verdaderamente quieres… que tu mente, cabeza, forma de pensar, dé realmente, ese giro que pide a gritos, para ver, las cosas un poco a tu manera, sin tener tanto en cuenta, lo que realmente es.
Cosas que duelen, que te hacen aprender, que vuelves a cometer, que prometes no reincidir, y hay sigues, regodeándote de un suelo que ya pisaste, y jamás volverás a pisar, una flor que ya oliste, y no volverás a oler, de mil cosas que fueron, y ya no son.
Tratar de apaciguar la calma, con tu llanto, ¿Te sorprendes?, yo ya no tanto, pero lo sigo haciendo, porque “errar es de sabios”.
Piensas en dejar, lo que nunca tuviste, porque nunca lo has tenido, pensado que alguna vez, así lo tendrás. Error de nuevo, vuelta empezar.
Levantarte pensado, ¡hoy todo irá mejor!.. y va. Pero si dudas, por milésimas de segundo, algo o todo, se vuelve en tu contra, dejando el mejor, para del día siguiente. Error nuevamente.
Creer poder, y poder. Ser, y serlo. Dudar, y con la duda, el tiempo se lleva las opciones, obligándote a quedarte con una. Esa que no querías ¿o quizás, si?
Yo, indecisa “por naturaleza”, pesimista a más no poder, no paro de quejarme de “este mundo” (egoístamente hablando) que a mi manera de ver hoy, he creado para mí.
Firmemente me convenzo de que todo irá mejor, pero, ahí está ella, mi duda, esa que destroza el creer mejor, por el “y si…”
Y como tantas veces he hecho ya… prometo, y no a ti, ni a ti, ni a ti tampoco, sino a mí, que “este mundo”, “estas dudas”, van a desaparecer con el tiempo, pues levantarse de la cama y pensar, no basta, lo sé, las cosas van cambiando paulatinamente ¿y por qué no comenzar ya? A mejor…

martes, 22 de noviembre de 2011

Poemas Ángel González

Elegía pura


Aquí no pasa nada,
salvo el tiempo:
irrepetible
música que resuena,
ya extinguida,
en un corazón hueco, abandonado,
que alguien toma un momento,
escucha
y tira.



Eso era amor


Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
               -¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes
                    respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.



La vida en juego


Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.

Donde tengo el amor, toco la herida.

Donde pongo la fe, me pongo en juego.

Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego
vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.

Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo, y juego
lo que me queda: un resto de esperanza.

Al siempre va. Mantengo mi postura.

Si sale nunca, la esperanza es muerte.

Si sale amor, la primavera avanza.

martes, 15 de noviembre de 2011

Pasando de puntillas


Esperando casualidades, que nunca lo serán.
Creyendo en imposibles, tan, como siempre.
Huyendo de mi misma, para encontrarme de frente.
Esconderme en las esquinas, por este maldito miedo.
Pasar de puntillas, para no despertarme.
Aguantando en el estruendo de mi cabeza, frases de necesidad, que corren por ser gritadas, aunque sea en el silencio, que envuelve mis sábanas.
Sueños incompletos, que demoran el descanso, y enturbian mis pensamientos al despertar.
Te busco, te encuentro… y desapareces, como si jamás te hubiese visto.
Y yo… me quedo con este dolor de cabeza matutino, complicando las cosas, de esa manera que solo ella entiende…
Y no puedo evitar sentirme así… puede que con o sin motivos, pero al fin y al cabo, irremediablemente sentir…
Y sentir, ya es un acto bastante solitario… ¿Quién, como yo, para comprenderme? No, definitivamente nadie.

martes, 8 de noviembre de 2011

Bajo mis pies...


Colgando, están mis pies, del sucio balcón, y el pétreo suelo, sujeta mi cuerpo asentado ante el gélido temporal.
Y miro hacia abajo… la calle esta mojada… irremediablemente recuerdos pasan al frente, sin tan si quiera poder evitarlo, porque evadirlos, bien sé, que de nada vale…
Voy a dejar que estos pensamientos se los lleve, mis imágenes postergadas en el tiempo, que en silencio, me cuentan historias del lejano ayer, que a gritos sostienen, dulce e irónicamente, “esta verdad”, que pasa empapando cada segundo de la realidad, que por más neblina que haya en el ambiente, no disimula sutilmente ni, mal dicho, una mierda…
Y me quedo con el olor a húmedo del viento, con las pisadas que mueven el agua de los charcos, con el vaho que empaña los cristales de los coches de la calle, con la respiración marcada en el aire, del hombre que pasa paseando al perro, con el nuboso cielo, para así, sentirme más real dentro de este, desastre de vida.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Poema.Ángel González

Deixis en fantasma

Aquello.
No eso.
Ni
-mucho menos- esto.
Aquello.
Lo que está en el umbral
de mi fortuna.
Nunca llamado, nunca
esperado siquiera;
sólo presencia que no ocupa espacio,
sombra o luz fiel al borde de mí mismo
que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve,
ni el sol marchita, ni la noche apaga.
Tenue cabo de brisa
que me ataba a la vida dulcemente.
Aquello
que quizá hubiese sido
posible,
que sería posible todavía
hoy o mañana si no fuese
un sueño

lunes, 31 de octubre de 2011

Lo incierto

Una de tantas veces, que pasa, que mira, que no siente, que se da la vuelta y camina.
No quieres, no debes, ni tampoco puedes, pero sigues estando. ¿Qué más da? Simplemente estás… Y no omites porqué, quizás, no quieras, o no puedas hacerlo.
Entre tanto, la palabra "olvido" se te hace grande, hasta tal punto que pesa, pesa demasiado, como para algo más, que no sea ese dolor que te recorre cuando se aleja.
Y por falso que sea, el mundo se transforma en enorme si, sin quererlo, se vuelve a mirar.
Se agita, aunque lo evites, algo dentro de ti, si vuestras miradas se cruzan por dos leves, y míseros segundos.
Involuntariamente le das más valor del que corresponde a cualquier situación, manteniendo en esperanza una realidad incierta, pero suficiente, para no sentirte tan mal.
Una realidad que te da motivos inexistentes para no llorar, para hacer de tus sueños, fantasías con sus besos.
Cambiar, no es una opción, por optar. Puedes seguir así, meses, tal vez, años. Haciendo de tus días, mil ojalas, que acaban en un mismo final, en otro momento mejor…
Así este círculo no te deja ver, lo cierto de esta absurda situación incierta. Pero sólo tú, puedes determinar el rumbo de tus decisiones.

jueves, 27 de octubre de 2011

Estar viva...

Llueve como si el cielo se fuese a desplomar en cualquier momento, y a pesar de ser las 6:46 de la madrugada y estar en la, digamos, “comodidad” del  coche, entran ganas de salir a la calle, correr, y sentir así, en cierto modo, que aún estoy viva.
Dejar, que el frío penetre por la ropa, y me recale los huesos. Que las gotas de agua golpeen en mi cara, con fuerza, y resbalen hasta llegar a  mi pecho, calando la camiseta, mojando a su vez mis pelos, y la espalda. Estar completamente empapada.
Y caer al suelo de rodillas, por no poder dejar atrás más terreno a esa velocidad, mirar mis manos apoyadas en el duro y húmedo pavimento, e intentar controlar los acelerados latidos de mi corazón, despertando de esta manera cruda, tan sólo para darme cuenta, de que aún estoy  viva.

sábado, 15 de octubre de 2011

“Falsas” sensaciones…

Y este “no se qué” llama a las puertas de mi atención, tocando fuerte, pero no le pienso abrir.
Sé equivoca de lugar estoy “casi segura”. O bien, solo creo que el timbre ha sonado, y no es cierto. (Zumbada dirían algunos).
¡Qué más da joder! Solo es apretar el botón y dejar que pase, o, abrir la puerta y encontrarte, con tu triste y pobre imaginación golpeándote de frente, noqueándote, y así, volver a errar de nuevo, meter la pata hasta el fondo, pringar…
Deberíamos tener un cartel en la frente, que ponga lo que queremos, así todo sería mucho más fácil, menos complicado.
Esto es, lo que es, y punto. Que si te apetece jugar, lo escondes un rato… pero luego me lo vuelves a enseñar ¿Vale?
Y en mi cartel, hoy pone, me gustas tú, en letras “coloras”
¿Qué?... ¿no sabes para qué?
Pues es simple...
Que mis mil sensaciones me llevan a dar el salto, y no pienso caer, sino es en blando.
Cambio y corto…

Te cambio un beso, por ver que pone en tu cartel ¿Se vale?
 http://www.youtube.com/watch?v=US50AbbGUnY

Mar de Luna

Báñate en el mar de la Luna, que todo tiene y nada otorga.
Ella, que parece tan lejana, que una noche de buenas, se acerca, y de malas, se aleja.
Báñate en su blanco, en la no pureza del gris que refleja, y siéntete sucia, aunque no lo seas, aunque no lo quieras, por tan sólo desearla.

¿Quién no soñó con tocarla algún día?
Con bajar un pedacito y regalarla…con volcar las estrellas al mismo tiempo.
Con vivir en ella, para ver el mundo girar en la finita distancia.
Con partir un cachito como si fuera una galleta, y comértela,
Con ponerle ojos, nariz y boca, para hacerla más personal, más tuya.
Con meterla en el bolsillo o sostenerla en la palma de la mano.
Con bañarte al lado suya cuando roza el horizonte en una noche playera.
Con jugar al pilla-pilla sin que importen las fronteras.

Egoísmo ¿Porqué no?

Que rompa el mundo por donde quiera, que yo ya, estoy harta de esta mierda.
Paso:

Del buscar para no encontrar, y del no encontrar sin buscar.
Del realismo que es mentira, y de las mentiras realistas, ¡que no hay ni dios, quién se las crea!
De las verdades como puños, que te golpean y te hacen caer de culo, sin poder evitarlo.
De luchar por batallas, perdidas de antemano.
Del “al mal tiempo, buena cara”, (demasiado falso) debería adjuntar a su lado.
De la ilusión, del no amor y de los sueños, ya me cansé de tenerlos.
De llorar y reír por el mismo motivo, con o sintigo.
De perderme en razones que nunca la llevan, y discutir por eso mismo.
De dar vueltas al mismo círculo, y acabar en el principio, comenzando por el final.
Del “para siempre”, “del nunca”, del “jamás”, de los “ojalas”, de lo increíble que sería…
De ti, de mí y de todos.
De este maldito punto y final, que antes ya lo fue.

(El conejito se mete en su madriguera, se mira las patitas, las cruza y se tumba sobre ellas)
A pesar de todo sigo siendo…nadie.

viernes, 7 de octubre de 2011

Sin que importe lo demás



Me dices… yo hago.
“Tus palabras son órdenes para mí”… lo sabes demasiado bien
Te otorgo prioridad en mi día, la noche es entera para ti.
“No hay lugar a dudas”, dices… pero me siento insegura.
Pensar donde vuela tu mente, me hace sentir resquicios de locura…
No poder parar… Y el círculo se vuelve aún más repetitivo…
Cansada… intento no caer, pero sin querer, retomo el camino…
Este camino sinuoso que no tiene final, sino, el mismo principio.
Y sin que importe lo demás… “oídos sordos”
A todos, menos al que, hasta hora, me engañó más…
Sentirme estúpida, vacía, carne de cañón, para nadie…
Así… escuchando lo que dices, y no queriendo, pero deseando hacerlo.
Qué más da, este tú y yo, si solo… soy yo…
Sin que importe lo demás, te doy pase de puerta vip, hacia mi interior…
Y una vez dentro, limítate hacer lo que estás haciendo…
Sin que importe lo demás… sé que nada va a cambiar.
Historia de nada… historia de alguien…

sábado, 1 de octubre de 2011

Algún día

Llegaré a ser lo que sueño…
Borraré quién soy, dejando mi esencia, para no olvidarme.
Conseguiré que me miren de esa forma…
Seré, ni más, ni menos para ti…
Ya me da lo mismo.
Lucharé día a día por tener lo que tantas veces desee.
Me cueste meses o años…
Voy a permanecer firme ante mis objetivos.
No pienso ceder…
Porque cuando tocas fondo, algo te obliga a levantarte.
A mí me, levantaron las ganas de ser mejor.
Y que quieres que te diga,
Loca o no, pienso luchar hasta el final.
Y llegará un momento en el que…
Mis esfuerzos se vean recompensados.
No voy a dar campo, ni tregua…
A partir de ahora, siempre será así.
Por mí, por ti, y por todos.

martes, 27 de septiembre de 2011

Solo sueños...


Volver a soñarte…

Sentir de nuevo tus labios rozar mi piel…

Que tu aroma impregne cada centímetro de mis sábanas…

Saber a qué sabe tu piel…

Recorrer despacio cada uno de los  lunares de tu espalda…

Escuchar tu aliento, en la noche, cuando mis manos te toquen…

Y repetir ese juego, entre las comisuras de tu boca…

Necesito despertar, y encontrarte justo ahí, donde estabas…

Quiero que este sueño se haga realidad…

Deseo no despertar en la mañana fría sin ti…

Y se acaban las versiones, y muero sin nada, cuando la luz de la mañana golpea mi cara, y me despierta, devolviéndome a esta maldita realidad.
Simplemente quiero que algún día, mis sueños dejen de ser, solo sueños...



jueves, 1 de septiembre de 2011

Jugar a tu manera

Sentir… que se rompe el pecho, que revienta la muralla, que se desvanece la inalcanzable frontera.
Entrar y caer en la cuenta, de que, nada es como imaginabas. Apaga la luz, que así me entero mejor…
Que esto es mucho más bueno, que ir andado interminables kilómetros, y beber agua fresquita al final del trayecto.
Que de lo que dicen y cuenta, ni la mitad es tan verdad, ni la mitad, tan mentira.
A tu manera, porque…no se de otra.
A tu manera, porque ahora…es la mía.
Y tras cruzar esa meta, a la cual tus pies me han guiado, me siento capaz de seguir caminando, si me apuras, correr, a la otra, esa que ya sabes.
Complicidad, si te miro y me respondes como solo yo, soy capaz de entenderte.
Que a este juego no hace falta jugar con las mejores cartas.
Que a este juego, le sobran las apuestas.
Que no hay ni peón, ni caballo, ni reina, ni rey, que valgan.
Que este juego lo componemos, tan sólo, tú y yo.
Podemos estar así, sin dar cuenta del tiempo, que de nada nos vale.
Sin esperar el principio, a la hora, de quién mueve.
Y sin razones, luchar por un mismo objetivo, y aunque no tenga sentido alguno, seguir por el placer de saber que todos ganamos.
Jugar a este juego, porque ya no hay miedo a sentir  lo que nos deparará la fortuna, si solo somos, tu y yo…

martes, 23 de agosto de 2011

Vuelven...

Esas noches de fresquito con sudadera
¿El qué hacemos nosotros solos?
El te voy a echar de menos, y ese nudo en la garganta al dar un de tantos  abrazos fuertes y dos besos, y sentir y pensar, ojala no te fueras.
Vuelven los momentos vanos en los que unos estudian, otros trabajan y otros descansan.
Vuelven las tormentas que te empapan y que añoras, que no quieres y que deseas, que no hacen falta y que tanto necesitas.
Vuelve esa ansiedad por lo desconocido, y esas ganas interminables, de que el tiempo, de duerme vela termine, para empezar de nuevo, quizás, con más fuerzas, que el año anterior.
Vuelven las veladas de domingo sentados hablando de todo sin y con, sentido.
Volvemos a recordar lo que se siente al ver que se empieza  a marchar el verano.
Volvemos ha rememorar todo lo que queríamos hacer, lo que hemos hecho, y sobretodo, volvemos a prometer hacer un millón de cosas para el que viene.
Vuelvo a desear pasear por las sinuosas calles, y revivir en cada uno de los rincones, cada una de sus sonrisas, y traer a mi cabeza, recuerdos agradables de esos momentos que no se olvidan.
¡Y son tantos, en tan poco tiempo!
Y poder decir, orgullosamente, que… este año os voy a echar mucho más de menos que al año anterior, si es que aún cabe.

lunes, 8 de agosto de 2011

Detener el tiempo...

No corras, para, stop en este momento…
Detener el tiempo, esos dos segundos…
Que su mirada quede congelada, que no diga nada, y sin permiso ahogarme en el brillo de sus ojos.
Más cerca…
Tal vez, no lo quiera y yo lo desee, pero gusta creer, creer en poder ser capaz de que, como en una foto, este recuerdo queda guardado en mi cerebro, como hierro ardiendo en mi piel.
Miedo, si se difumina, y me aferro tanto, que cierro los ojos para volver ha estar una vez más…
 Y de nuevo, sin dudar, volver al mismo lugar, inhalar su aire, y renovarme por dentro, como cuando tienes esa sed inmensa y encuentras el agua que necesitas para poder  calmarla.
Inagotable, incalculable, indeterminado, quizás, infinito…
Todo ese tiempo y lo que yo haría con el.

martes, 2 de agosto de 2011

Enséñame como hacerlo...

Soy de irme por las ramas, de sacar de donde no hay, de volar sin alas, y de no aterrizar, sino estamparme contra lo que tantas veces evito.
Y así una y otra vez, sin parar.
Pero llega el momento, en que, de tanto volar, y caer, volar y volver a caer, te cansas o tus no alas te dejan, y ya no entras en el eterno juego, “tú me dices y yo te busco”.
Siempre me quedo en las palabras, y si algún día descubriera el porque será, seguramente lo evitaría, pero nadie me enseñó, y sí lo hizo, está claro, que no fue la forma correcta, porqué no funciona…
Soñar, ilusionarme, dos conversaciones, y seguir soñando, eso es todo.
¿Lo entiendes?
Yo tampoco.
Ir ha más, es perderme en un completo mundo desconocido y a la vez, muy familiar, que me llena de ansiedad y nerviosismo, que por más lejos que esté, allí voy yo, simplemente porque con miedo, aún sigo deseándolo.
Incompresible, el actúa sin mi permiso, y aquí estamos, tu me rozas, yo tiemblo, tu hablas, yo tartamudeo. Y no lo dejó, pero es libre, y aunque mi consciente sabe perfectamente lo que hay, mi inconsciente se empeña en hacerlo así siempre…
¿Ves? Lo ha vuelto a hacer.
Este eterno retorno que me vuelve loca y me desquicia, solo pido, enséñame como hacerlo…

jueves, 28 de julio de 2011

Dónde nos llevo la imaginación, donde con los ojos cerrados...

Cerrar los ojos para sentir la brisa que roza suavemente mi piel, aspirar tan hondo que mis pulmones no acepten tanto aire, y lentamente, sin quererlo, expulsar por mis fosas nasales el restante.
Mirar esa frontera lejana y pensar llegar nadando algún día…
Mover la tierra entre mis dedos y sentir que toco suelo…
Pensar estar a tanta distancia de esa frontera como del cielo, y tirarme al suelo, abrazarlo, y soñar, soñar  volar rozando el agua hasta llegar al final, uno que no existe, y subir, subir tan alto que todo se vea chiquito…
Y dejarme llevar sintiéndolo o no, por el simple placer de poder hacerlo.
Saber que si pido más, no hay un límite que sobrepasar, porque es mi sueño, poder soñar lo que deseo…

viernes, 17 de junio de 2011

Tal vez, estés tú...


A pesar de las horas incompletas de sueño, el cansancio arrastrado de semanas, las desesperanzas arraigadas en cada movimiento realizado, en cada una de las palabras incongruentes que recorren mi cerebro, entre cada una de las páginas y páginas de “teorías psicológicas”, entre todo eso, tal vez, estés tú.

Más allá de no poder soñar bien, no porque mi conciencia no lo quiera, sino porque mi “inconsciencia”, no la deja, más allá de los deseos y fantasías que imagino entre el lento caminar de estas horas, más allá de todo esto, tal vez, estés tú.

Donde quiera que este esa paz, donde reposa la tranquilidad, donde el amanecer y el atardecer son algo más que compartir, donde las lágrimas se transforman en sonrisas, donde el precio del amor otorga valor a más de lo estipulado, donde la incomprensión se transforma en comprensión, donde llegué a entender y desentender mil veces, donde mis recuerdos son mucho más que eso, tal vez, estés tú.

Porque sólo tal vez, el fruto de este nerviosismo, sentimientos inestimables, sensaciones recordadas, contradicciones, deseos, inquietud, seas tú…

miércoles, 15 de junio de 2011

Indefinidamente...


Horas que parecen días, días que parecen meses… ¿Cuánto tiempo más?

Indefinidamente…  Una palabra que se repite, otra que la sigue, y juntas se estrellan en mi cerebro, no teniendo sentido, ni tampoco intentar dárselo.  Frases incompresibles, con las cuales mi mente me acompaña a imaginar el pasar del tiempo rápido, queriendo acabar esta pesadilla, y bucear en lo profundo de ese mar…

Y queda tanto para eso…

Pero nos forjamos parte de ese futuro lejano en vente días y apenas diez horas, todo en una decisión que puede ser a, b, c o d; quizás, con suerte, verdadero o falso.

Y una vez llega ese esperado “último día” sientes miedo de perder más allá de ese tiempo invertido, la amistad de esa persona que se sienta detrás de ti, de la otra que está tres asientos hacia arriba, o tal vez, de la que se sienta a cuatro  asientos de ti en la misma fila. Quizás de parte de la clase del a lado, o de personas que ni siquiera son de tu curso.

Y te consuela ese aún más largo tiempo, “el año que viene” nos volveremos a ver…

Pero ¿y esa gente que ya no volverá?, puede que la chica de las escaleras, sí esa, que te sonríe y te devuelve la mira, el año que viene no vuelva a estar, ¿quién sabe?

Jugamos con esa posibilidad… Con la posibilidad de que la vuelta sea, mucho mejor, que el tan esperado final.

Con la inocente responsabilidad de no tener este agobio, porque “empezaremos antes a estudiar”.

Con él consuelo de no llegar a las pendientes de septiembre.

Con la certeza de que estos meses me han aportado mucho más que “sabiduría psicológica”, algo más grande, personas valiosas en las que poder confiar, con las que pegarse una o más noches de farra, con las que poder contar en eso momentos de desesperación inmensa, o simplemente personas sin la cuales mi vida ya no sería las misma.

Es tan simple o tan complicado como “os voy a echar de menos”, lo que entre párrafo y párrafo de este temario enorme me hace pensar, sentir.

domingo, 29 de mayo de 2011

Tú lo sabes bien...


Que la vida se deshace en un momento, tú lo sabes bien, que sin querer se escapa de nuestra manos lo que tanto hemos deseado, y rozando con ternura la comisura de tus labios, te robo un suspiro, de esos que no hacen daño, por miedo, cojo palabras de tu boca, para saborear el significado, y sin querer, voy cerrando los ojos para navegar con mis manos, la mar de tu cintura, que por ahora, no hace estragos.

Que las aguas de tu playa me llevan donde nadie me ha llevado.

Que este calor inmenso me invita a bañarme en tu cuerpo, tantas veces deseado.

Allí voy ,remando con la inseguridad que me caracteriza, sin saber rumbo ni nada conocido, guiándome por mis sentidos, escuchando propias corazonadas, quizás, me termine ahogando…

Y a flote sale mi barquita, insignificante, como si nada.

Pero ella quiere volver, tú lo sabes bien, y yo no la estoy dejando.

Porque odio necesitarte, como te estoy necesitando.

jueves, 5 de mayo de 2011

Echándote de más...

Todo marcha como siempre, unas veces demasiado rápido y otras aún más despacio.
Y entre la tarde y la noche, con los últimos rayos de sol que penetran por mi opaco cristal, recuerdo que no estás… Y que aunque me faltes no vas estarlo, a menos por un tiempo bastante considerable.
Despacio, más aún, me acostumbro a tu ausencia en las tardes de este abril lluvioso, queriendo compartir esas no charlas contigo, y algún que otro abrazo a destiempo y sin medida. Perder la concentración y acabar hablando de estupideces que te arrancan las ganas de reír sin parar y sin más, disfrutarlo.
Así como estoy, es como me quedo, echándote de menos un años más, recordando en cada paso que doy por esta calle sinuosa, que quizás, ahora tú podrías estar…
Y con ese quizás, viajo tiempo atrás y recuerdo mil travesuras diciendo “hace tantos años ya”, esas noches bajo el inmenso nórdico polvoriento de nuestro “ya no lugar” y esas manos amarillas heladas.
Aquellas tardes sin nada que hacer, sentadas en la esquina de mi calle, hablando de mil cosas con o sin significado, tratando de buscar una solución, aunque  en aquel momento no la tuvieran.
Historias incompletas que aún así, fueron historias, a medias, que sin quererlo forman hoy mis recuerdos y me hacen recordarte,  queriendo sin querer.
Y sabes que no lo mereces. Pero te quiero igual.
Un parpadear y se va ese tiempo que debería pero no lo es.
Te quiero peque, y te echo, en días como estos, demasiado de menos.

viernes, 25 de marzo de 2011

Dejar


Caer, volver hacerlo, sentirte de nuevo en lo profundo de ese foso que se adhiere a tu piel, internándose en tu olor corporal ese aire a humedad, que irremediablemente te cala los huesos y te hace débil, tan débil, que no puedes levantarte y salir, tan débil, que tu voz, no deja salir ese grito de auxilio.
Y no pudiendo, o más bien, “no queriendo”, te habitúas, rellenas ese espacio con la soledad, con  aquella sonrisa, con el brillo de aquella mirada, con aquellas palabras… Que quizás recuerdas, o tal vez, imaginas.
Este dolor, aturde hasta el último sentido, y pesa, pesa cada segundo que pasa, tanto que te revienta la cabeza, y te desvaneces, pasas, no intentas, no quieres, no deseas, no comprendes, ya no razonas…
Y queda dejado algo o todo, no sé bien.
Levantas la mirada, y ves tan lejos el final, que te abandonas al frío suelo, que de costumbre, tiene el molde de tu cuerpo reseñado en la piedra. Y la impotencia se sabe bien tu camino, casi mejor, que uno mismo. Así, contra la pared, sin llegar abrir agujero, te partes la crisma, para quitar de un golpe la poca consciencia que te dejó.
Mueren las ganas de salir, muere la última razón, muere todo junto al dolor, que preexiste por no ser olvidado, por querer rellenar el vacío que deja esa larga ausencia de tu “yo”.
Y un rayito de luz penetra en la penumbra, despertándote de tu aturdido mundo, recuperando ese olor, esa fragancia que vuela entre la última esperanza y el viento de aquel pasar, y vuelven las ganas de superficie, de levantarte para escalar, de respirar algo más que deshechos del ayer…
Por muy difícil que sea el largo camino, por más veces que se tropiece, la meta lo merece...

jueves, 10 de marzo de 2011

Absurdo total

Juego al que ganar se gana perdiendo, y perder se pierde ganando.
Besos que no saben a nada,  y nada es lo que sabe a beso.
Y con los brazos vacíos de un ti, que no existe, o que es imaginario.
Estas ganas de querer queriendo, y quererse sin querer.
De que puede ser, sea que se puede.
Sentir, no sintiendo, que se siente lo que no se está sintiendo.
Cuando él nunca, es jamás, y el jamás es siempre, siendo siempre un quizás, que se transforma en un tal vez, que se olvida sin querer, porque se quiere hacer.
Cuando duele este absurdo sin más, porque no hay motivos para que duela, y duele sin motivos, siendo los motivos lo que al final deja que ese dolor se convierta en herida de verdad.
Cuando el mundo se llena de nada, y ese nada ocupa demasiado tu todo, ese todo que no llena nada, y no te deja espacio para respirar.
Respiración que se corta, aun respirando porque lo necesitas, y vives sintiendo que al final de cada desaire, te falta un momento que te deja sin aliento, por el cual “merece la pena seguir viviendo”… miedo me da pensar que necesito no respirar para que la vida merezca la pena ser vivida.
Y mientras respiro callo, porque el silencio, dice más cosas de las que calla, no hablemos pues, dejemos que el silencio actué por sí solo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Y todo sigue igual...

Ayer, antes de ayer, hace unos meses, años tal vez…
Incapacidad, da igual donde vaya y con quien, incapaz antes y ahora.
Y entran ganas de salir, de cambiar, de ir tan lejos que el cielo se queda cortísimo… pero como tantas veces, esas ganas se marchan, se esfuman, se hacen nada en dos momentos.
He de reconocer que en esos dos momentos casi alcanzo esa “plenitud”, me dejo ir, me dejo llevar, pierdo el control, mi necedad, me siento libre, quizás…
Se abrió un mundo nuevo, y sin saberlo, yo formaba parte de él. Shhh que no se entere nadie… Que este secreto forme colección junto a los otros.
Y callo más que hablo, y mira si hablo…
De repente, caer, hundirte, desmoronarte, la impotencia te recorre el cuerpo, y no puedes más que llorar, y ahí, justo en ese momento, me levanto, camino, miro alrededor, buscando no sé qué, y sigo, sin parar, echo a correr, desechando todos mis sentimientos, dejando atrás, algo que quizás vuelva, o quizás “nunca jamás”. Y en ese momento me siento libre, como si me tirara desde 100 metros y abriera los brazos para volar, libre, como si hubiese estado encadenada y las cadenas hubieran desaparecido, libre, como cuando respiras en la cima de una montaña tras llegar al final, libre, como una mariposa que se posa aquí o allá, da igual. Así, cierro los ojos, para después volver a abrirlos y mirar lo mismo.
Y todo sigue igual, no importa donde vaya, ni con quién, porque mis problemas están dentro. Eso es algo, que no puedo olvidar, y muy a mi pesar, tampoco tengo ganas de cambiarlo.
Por esa “felicidad completa” que jamás tendremos.

martes, 1 de febrero de 2011

Me encanta:

El atardecer que se ve desde balcón, la luz tenue que ilumina la habitación, los reflejos rosas, violetas, amarillos y naranjados, que me hacen sentir tan bien. El reflejo que provoca en esas miradas.
Una de esas tardes de invierno frías, en las que la gente camina  deprisa, en la cual su respiración queda marca por el vaho, a causa de la baja temperatura.
La nieve cuando desciende lentamente del cielo y cae al suelo haciéndose agua.
Ver la “típica” pareja que se echa fotos, no para demostrarle al mundo que están enamorados, si no para enmárcalo por siempre en algún lugar fuera de sí mismos.
Sentir esta nostalgia al pensar que hace tiempo que no disfruto de cierta compañía, y recordar que muy a pesar de mi mente autodestructiva, sigo con ganas de vivir y sentir.
Tener esos pensamientos de querer cambiar, para así ver el mundo desde distinta perspectiva, darme cuenta de que cambiar el mundo, es empezar de algún modo por cambiar aspectos de misma.
Prometerme cosas que antes me prometí, y ya no recordaba, y pensar que está vez si voy a ser capaz de conseguir llevarlas a cabo.
Ver la repetida película de amor, y sentir esa sensación de vacío y deseo, por estar en lugar de los personajes.
Escuchar la misma canción que revive imágenes que me llenan la cabeza y me hacen sentir a varias emociones, quizás, algo contradictorias.
Recordar que aún queda mucho camino por andar…