Me dices… yo hago.
“Tus palabras son órdenes para mí”… lo sabes demasiado bien
Te otorgo prioridad en mi día, la noche es entera para ti.
“No hay lugar a dudas”, dices… pero me siento insegura.
Pensar donde vuela tu mente, me hace sentir resquicios de locura…
No poder parar… Y el círculo se vuelve aún más repetitivo…
Cansada… intento no caer, pero sin querer, retomo el camino…
Este camino sinuoso que no tiene final, sino, el mismo principio.
Y sin que importe lo demás… “oídos sordos”
A todos, menos al que, hasta hora, me engañó más…
Sentirme estúpida, vacía, carne de cañón, para nadie…
Así… escuchando lo que dices, y no queriendo, pero deseando hacerlo.
Qué más da, este tú y yo, si solo… soy yo…
Sin que importe lo demás, te doy pase de puerta vip, hacia mi interior…
Y una vez dentro, limítate hacer lo que estás haciendo…
Sin que importe lo demás… sé que nada va a cambiar.
Historia de nada… historia de alguien…

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