jueves, 1 de septiembre de 2011

Jugar a tu manera

Sentir… que se rompe el pecho, que revienta la muralla, que se desvanece la inalcanzable frontera.
Entrar y caer en la cuenta, de que, nada es como imaginabas. Apaga la luz, que así me entero mejor…
Que esto es mucho más bueno, que ir andado interminables kilómetros, y beber agua fresquita al final del trayecto.
Que de lo que dicen y cuenta, ni la mitad es tan verdad, ni la mitad, tan mentira.
A tu manera, porque…no se de otra.
A tu manera, porque ahora…es la mía.
Y tras cruzar esa meta, a la cual tus pies me han guiado, me siento capaz de seguir caminando, si me apuras, correr, a la otra, esa que ya sabes.
Complicidad, si te miro y me respondes como solo yo, soy capaz de entenderte.
Que a este juego no hace falta jugar con las mejores cartas.
Que a este juego, le sobran las apuestas.
Que no hay ni peón, ni caballo, ni reina, ni rey, que valgan.
Que este juego lo componemos, tan sólo, tú y yo.
Podemos estar así, sin dar cuenta del tiempo, que de nada nos vale.
Sin esperar el principio, a la hora, de quién mueve.
Y sin razones, luchar por un mismo objetivo, y aunque no tenga sentido alguno, seguir por el placer de saber que todos ganamos.
Jugar a este juego, porque ya no hay miedo a sentir  lo que nos deparará la fortuna, si solo somos, tu y yo…

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