jueves, 14 de noviembre de 2013


El hastió consume cada parte de mi ser, aniquila cada mañana mis fuerzas…  destroza mis ganas de seguir.

Tiemblo…pero nadie lo sabe.

El mundo de aquí me confunde aún más que el de allá fuera y dudo si entrar o salir, si refugiarme o huir lejos…

Ando a los pies de la inmensidad…tan infinitamente insignificante que ni si quiera me reconozco en el espejo… no sé quién llora si yo o el reflejo…. solo es mi imaginación.
Hay tantas verdades a las que enfrentarse… y yo sin piel que desgastar, sin alma, sin…

¿Cómo luchar contra uno mismo sabiendo que de todos modos saldrás perdiendo?

Tejer una maraña de pensamientos que enredan las entrañas y te hacen vomitar, expulsarte, sacarte a patadas de ti misma, enfrentándote, combatiendo contras tus demonios…perdiendo porque son demasiados.

Me cansé de persistir, luchar, levantarme...


Hoy ya no puedo más. He gritado en silencio mil una vez lo contrario, no conseguí convencerme, no me creo, no me recuerdo, no consigo encontrarme...

Y esta batalla interior me esta matando.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Mente enferma...



Tiembla… se tambalea en el borde, un pelín más allá y caerá al vacío… Y ya no tiene alas para volar, ni ángeles que apacigüen su caída lentamente, no tiene un cielo al que subir, ni estrellas que observar…se va.  Se apaga su lucecita y no hay vuelta atrás.

Aturdida, inquieta y enferma mente, que escrudiña entre el límite de ese abismo por darse motivos para creerse aún más infeliz, que se fustiga con el látigo del sinsentido y confía en él mismo. Qué presa de la locura inventa y se fía de sus propias historias a base de pálpitos, presentimientos que ahoga en su propio corazón, que esconde tras ese miedo que acusa por las esquinas sorprendiéndola  a cada paso con más dolor. Vuelve a voltear y se da de bruces con una realidad que la confunde todavía más. No hay salida… y ella lo sabe.

Entonces de repente todo se calla, ya no se busca tras el cristal del espejo, ya no asoma su cabeza por la ventana tratando de localizar esa sensación… ha dejado de respirar, se desprende, se desgrana en cada uno de sus sentidos y muere.


No queda nada…absolutamente nada…ni huellas en la arena, ni rastro de pisadas en el suelo, el camino dejó de ser sendero… para simplemente no ser… tanto como ella misma.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Mala elección...



¿Cuándo se ha vuelto todo tan complicado? Soy incapaz de pensar al derecho…tanto que mi mente está patas para arriba… Vuelco, y los sentimientos se apoderan de mi a cada latir…me estallan en las sienes y me golpean con tanta dureza…que…me siento débil… muy frágil.

Huyó lejos esperando dejar atrás los años como un soplo de aire…y ellos me persiguen queriendo recordarme que de nada sirve correr y correr, que llegará un momento en que me falte el aire…y tenga que parar. Y estancarme, significa pensar…y  razonar representa entrar en el tumulto desorden de mi cabeza…

No deseo poner orden y volver atrás. Sentir que el camino recorrido hasta ahora…más bien, no sirvió para nada ¿o sí? Y quizás me equivoque.

Irremediablemente ya entré… Pase por su puerta en el mismo instante  en que comencé a escribir. ¿Sabes que siento? ¿Puedes imaginar o hacerte una idea de lo que esto significa?
Seguramente no puedas…

Hay por ahí “gente” que cree saber “todo sobre ti” como si me conociese desde pequeña…y lo cierto es que ni si quiera yo sé todo acerca de mí.

No creí que doliese tanto… Puede que tenga que ver con que jamás me esperaba algo así. O si, para que engañarnos. A diferencia de otras personas yo sé diferenciar ciertas sutilezas que muchos otros no acaban de entender muy bien…pero de nada me sirve, porque a día de hoy sigo sin poder comprender-te-lo.  Y no me gustaría llegar a entenderlo, puesto que llámalo presentimiento, el hecho en sí iría más lejos ¿verdad?

Estoy harta de creer en justificaciones absurdas que ni tú misma eres capaz de admitirte.

Hay muchas maneras de hacer las cosas mal…y dentro de todas ellas… tú has escogido la peor.

Sabes muy bien quién eres…y yo…yo también lo tengo muy claro…eres de esa clase de persona que no quiero a mi lado.


Quizás algún día me arrepienta de todo esto…porque suele ser así. Pero para ese momento aún quedan años luz de heridos sentimientos.

lunes, 22 de julio de 2013

Hueco


Espacios de llenos de ti, ocupando cualquier recoveco de mi mente. Cada instante decora las paredes que pintan melodía en los susurros de las noches que duermo a tu lado. Y me visto sin prisa, recorriendo sigilosamente con la punta de la yema de mis dedos la línea que traza tu cintura en el aire, queriendo memorizar, grabar y ser capaz de dibujar más allá del tacto, proyectar en los muros el sentimiento que recorre mi ser al poder tener aquí.

Incontrolablemente se escapan miradas llenas de silencios que ahogan una infinidad de palabras que se quedan suspendidas en tus/mis pensamientos…que se callan y resbalan en forman de lágrimas por el miedo a vencer. El hueco se llena de vacíos recuerdos que aprietan y chocan contra las paredes del cuarto queriendo escaparse contigo ¿Y quién no?

Yo no les culpo por huir lejos de esta oquedad inherente a cada tarde-noche de estos odiosos domingos…

A mí me manera disfruto de las pintadas que dibujan las reminiscencias con olor a ti. Me es difícil despertar y no sentir la seguridad de una mano que me busca o un gemido que me dice tiernamente no te levantes todavía…

El olor a leche con cola cao me sumerge de nuevo en ese vacío…


Me sigues sabiendo a melodía….

viernes, 24 de mayo de 2013



Apriétame el vacío que yo, que yo no puedo gritarle más.

Salí por patas de aquí, por miedo a encontrarme de frente.

Esta alma descosida pero no rota,  con retales de recuerdos,  me levanta cada mañana a modo de consuelo, como paño de lágrimas que quita mocos pero aflige mucho más que el día anterior.

Perdida entre mi ayer, el hoy, y lo que podrá ser mañana.

Entre las dudas y la indecisión se ahoga la angustia del otro lado de la cama, llena de espacios infinitos, de caricias efímeras contadas tras segundos después del próximo beso. Ese que se desesperar por esperar, desorientado en el tiempo, acusado de vagar en la eternidad incompleta sin un ti que no habita espacio.

Entonces se  antecede mi sentir al no poder percibir que el mundo es justo.

Visiones desenfocadas perturban el pensamiento y huyo a cada instante por tropezar contigo. Y la suerte o el destino, como jodidamente quieran llamarlo, no nos pertenece. Como todo en este bastardo y compungido universo.

La realidad comienza a darme igual, hasta un punto que las abstracción me parece mucho mejor. Allí me quedo volviendo a recorrer los senderos que tan largos se me hicieron.

El pasar del tiempo…

domingo, 19 de mayo de 2013

Estamos echos para errar


Aprendí que las mentiras duelen cuando alguien me engañó.

Aprendí que perder a alguien sin poder evitarlo, es más doloroso aún que un engaño.

Aprendí  a levantarme con heridas tras caerme muchas veces.

Aprendí a encontrar los límites de confianza, saltándome algunos y tropezando al hacerlo.

Aprendí que el amor es tan malo como tan bueno cuando me hicieron daño. De él, retengo que por muchas palabras bonitas que digas nada será tan precioso y valioso como un acto.

He aprendido a olvidar, recordando y sabiendo perdonar.

He aprendido a perdonar cuando conmigo también lo han hecho.

He aprendido que para aprender necesito de personas enseñando…

Por esta misma razón, enséñame como hacerlo...

jueves, 2 de mayo de 2013

Necesito



Innumerables…

Seguridad cuando siento que me tambaleo y me voy a dar de bruces contra el suelo sin poder remediarlo. (No queda tan lejos).

Pensar menos en la tormenta y más en la calma. Supongo que es un poco inevitable cuando estás  viendo venir el tornado y ya es imposible huir del momento sin quedar atrapada en ninguna parte.

Quizás, ya me acostumbre a teñir del mismo color todas y cada una de las mañanas que me faltas.

Exculpar al destino, la casualidad y a los verdaderos culpables, puesto que llegados a este lugar, ya hemos sembrado camino.

Abrigarme si sé que tengo frío. No retengo las fuerzas para el temporal de hastío y me alcanza despojada. Quiero… quiero tantas noches a tu lado…

Me resulta difícil describir con palabras la ansiedad y el miedo que vencen las barreras atravesadas. Baja de guardia... ya no poseo nada en mi haber que merezca la pena descubrir, y si así lo fuese, lo sería para ti únicamente.

Advierto ser nadie que se queda en paradero desconocido retomando viejos  hábitos desagradecidos.

Pero aquí todo, absolutamente todo, sigue estando igual que aquel domingo…

Por que aún sigo esperando esa calma.

viernes, 8 de marzo de 2013

1-03-13


Y entonces como si fuese realidad me quedaré respirando entre tus brazos, inhalando el momento, tan solo por no enfrentarme a la fría soledad que aplaca el calor reticente entre el hueco de al lado de la cama y yo…


Exprimir cada instante apurando los segundos, y para que engañarnos también los terceros, como si ese miedo se volviese infinitamente eterno. Allí, allí me quedo, no hay lugar, espacio, tiempo, solo pequeños fragmentos de ti y de mí, pasados, quizás futuros ¿Quién sabe?

Me aferro a ello como cuando siento frío y me arropo bajo el peso del nórdico por qué sé que pasará o me dormiré sin pasarlo.

Y soñar, sigue significando poder estar contigo…

Sueños que me permiten alcanzar trocitos de esa verdad echa a pedazos momentáneos.

viernes, 22 de febrero de 2013

(16-11-12) Casi rozando el cielo...



Noche de tormenta y triste mañana.

Tenue luz… como si el amanecer no se quisiese levantarse de la cama, deja paso al oscuro día lluvioso.

Me falto algo más que ese empujón que me da el detestable sonido del despertador para salir de la cama y pisar el frío suelo. Dos horas más tarde… nada, nadie… Calles mojadas, cristales empañados… nostalgia, me envuelve, me abraza y… me hace llorar, pero indiferente como ninguna, no me consuela.

Cae tan lento que ni parece descender, tanto que con su tardío caminar me va consumiendo, impacientando, desesperado… tiempo. El mismo “que se escurre de entre mis manos cuando estas a mi lado”, el mismo que se escapa dos de cada cuatro domingos, el mismo que hoy me hace echarte en falta… ese mismo.

Segundo cero… ¿Sabes cuál es? Fácil… Suave, lento, tierno, dulce, primero, fascinante, único, tu beso.
Y da igual donde estemos en ese momento, estoy casi rozando el cielo…

lunes, 18 de febrero de 2013

14-02-13



Una mañana te despiertas, preparas tu desayuno y compruebas tu ordenador.

Sin saber por qué encuentras un mensaje que va a cambiar el resto de tu día y posiblemente tu vida. (Pero eso aún no lo sabes).

Cambio, te recorrerá la extraña sensación  “necesidad” de conocer todo a cerca de ella.

Y sin darte cuenta en dos semanas pondrá tu mundo patas arriba, y dejará de ser tu mundo, para convertirse en “vuestro mundo”

No podrás estudiar, concentrarte durante más de dos minutos, perderás apuntes, estuches, te dejarás la chaqueta, no escucharás a tu compañera del al lado, te pasarás las clases pensando en cuando y qué hacer para estar con ella.

Ese mismo mecanismo extraño hará que busques su mirada entre la gente para que vuestros ojos se crucen, simplemente para sonreírle como una estúpida y obtener como respuesta su preciosa sonrisa.

Te despertará de madrugada por quitarte la manta y “casi echarte de la cama”, pero tú la perdonarás cuando jugando a tientas en la oscuridad bese tus labios.

Conocerás la sensación de vértigo sorprendente sin montarte en la montaña rusa, cuando desees sus labios y ella vuelva a besarte.

Harás cosas que por otras personas no harías ni loca.

Su ausencia te matará tanto que lloraras sin poder controlarlo, que querrás e inventarás mil escusas por un “rato más a su lado”

Nadie, y repito nadie, te abrazará, te consolará, te hará sentirte tan bien como ella.

¿Por qué?

Muy sencillo, ella es especial, exclusiva, sensible, bonita, tierna, dulce…

Ella es algo tan sencillo y complejo como el amor de tu vida.

jueves, 10 de enero de 2013

Resurgir


Estoy… ya no



Voy a inventarme de nuevo mientras miro tus ojos, mientras recorro con la mirada cada uno de los pliegues de tus labios. Voy a sentir desde dentro hacia fuera como emerjo cuando me haces, cuando me hago, para luego esfumarme en el sonido repentino y resurgir de nuevo entre tus manos. Encontrarme en tus pestañas y desaparecer dos segundos después en el fluir  trémulo de esta enferma mente inquieta. Y allí me quedo, navegando en la aventura de reconstruirme para nadar hacia la superficie en un acto habitual de atención. Ser contigo y también no serlo. Apagarme en un cerrar de ojos y vestirme en un abrirlos. Ser yo contigo y ser yo sin ti. ¡Y qué doloroso es serlo sin ti! Cómo ser a partir de ese algo inexistente y seguir siendo. Confiar que lo que veo es un fruto efímero e intangible. Estar aquí o allá, en cualquier parte sin moverme del sitio y ser en mí lo contrario. Tan real como la vida.



Pensar, existir. Ser, sentir.

sábado, 5 de enero de 2013

Cualquier momento y lugar es bueno para decirte que:


si eso significa que sonríes al yo decirlo…


Vuelvo a cerrar los ojos para estar a centímetros de tu cara y jugar al escondite entre  tus comisuras y las mías, a bucear bajo las sábanas, a luchar por evitar las cosquillas… en definitiva, jugar con mi cerebro a tenerte más cerca.

Anular este rato de estudiar por imaginarme un “seremos a largo plazo” y no concebir el futuro sin ti.

Soñar (qué bonita es esa palabra) pero no más que tú.

Y mientras me quede imaginación seguiré fantaseando con un tú y un yo lejano porque me hace feliz, porque ME haces feliz.

Para reyes me pido una vida contigo queriéndonos como este primer año