Una
mañana te despiertas, preparas tu desayuno y compruebas tu ordenador.
Sin
saber por qué encuentras un mensaje que va a cambiar el resto de tu día y
posiblemente tu vida. (Pero eso aún no lo sabes).
Cambio,
te recorrerá la extraña sensación “necesidad”
de conocer todo a cerca de ella.
Y
sin darte cuenta en dos semanas pondrá tu mundo patas arriba, y dejará de ser
tu mundo, para convertirse en “vuestro mundo”
No
podrás estudiar, concentrarte durante más de dos minutos, perderás apuntes,
estuches, te dejarás la chaqueta, no escucharás a tu compañera del al lado, te
pasarás las clases pensando en cuando y qué hacer para estar con ella.
Ese
mismo mecanismo extraño hará que busques su mirada entre la gente para que
vuestros ojos se crucen, simplemente para sonreírle como una estúpida y obtener
como respuesta su preciosa sonrisa.
Te
despertará de madrugada por quitarte la manta y “casi echarte de la cama”, pero
tú la perdonarás cuando jugando a tientas en la oscuridad bese tus labios.
Conocerás
la sensación de vértigo sorprendente sin montarte en la montaña rusa, cuando
desees sus labios y ella vuelva a besarte.
Harás
cosas que por otras personas no harías ni loca.
Su
ausencia te matará tanto que lloraras sin poder controlarlo, que querrás e
inventarás mil escusas por un “rato más a su lado”
Nadie,
y repito nadie, te abrazará, te consolará, te hará sentirte tan bien como ella.
¿Por
qué?
Muy
sencillo, ella es especial, exclusiva, sensible, bonita, tierna, dulce…
Ella
es algo tan sencillo y complejo como el amor de tu vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario