sábado, 12 de septiembre de 2015



Más humana…

Así es como precisamente no me siento hoy. Hoy me parezco animal, una bestia parda que arrasa con todo sin mirar atrás, huyendo de esa “humanidad”, de la alta especie llena de hipocresía y egoísmo. Que resuma superioridad y no es capaz de morir por la boca a pesar de que dentro, muy dentro de esas cabezas y corazones no hay ni pizca de aquello que llaman amor. Si amor, y no estoy hablando de “ñoñerías” (como dirían algún@s) hablo de esa capacidad que la naturaleza le da a las bestias pardas para amar, amar a sus hij@s o a los hij@s de otr@s.

Y me siento cada día más vacía y llena de mierda, porque prefiero seguir siendo bestia parda o una “cabra loca” que llamarme humana y encasillarme dentro de una categoría que por tal de hacer daño hace ojos que no ven corazón que no siente todo el rato. Está el refrán muy trillado ya señor@s.

Los human@s a veces olvidamos algo que los animales por naturaleza ya saben, menos apalear a tod@s aquell@s que te tienden una mano y más amar.


Un poco más de humildad y respeto, hagamos acopio de ser human@s de verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario