Cerrar y abrir, parar y
correr…volar…
Abrir mis brazos y rodearte,
sentir tu piel y tu sonrisa en mi hombro…
Acordarme a que sabe la
felicidad de volver a besarte. Recordar los labios tan suaves que tienes… y
enloquecer.
Deslizar mis manos por tu
espalda y sentirme en casa.
Una casa a la deriva y sin
tregua.
Hoy me toca pernoctar fuera,
deseando encontrarte, enredarnos y destrabarnos, volver hacerlo por el placer
de disfrutarlo…
Ansiando volver a verte
doblar la esquina y que esa sonrisa ilumine tu mirada desbocando mi corazón…correr
tras los latidos para morir en un roce de nuestros labios y notar esa sensación
de que despegamos del suelo, solo estamos tú y yo, el mundo se quedó allí muy
abajo…
Te echo tanto de menos que ni si quiera sé cómo explicarlo.
Deseando que la vida, la suerte o lo que sea, me permita
llegar todos los días a casa.

Qué bonito, me siento identificada con esta entrada.
ResponderEliminarMe encanta leerte.
Muchas gracias, es todo un placer saberlo! :)
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