Ya no hay tiempo…
Tiempo para querer
quererte de la forma que quieres.
Tiempo para demostrarle
al mundo quien soy.
Tiempo para el deseo.
Tiempo para el sueño.
Tiempo, al fin al cabo,
para mí, para ti, para ellos/as.
Tiempo para decirte/le
te añoro.
Tiempo para apreciarte/le/me.
No, ya no lo hay…
Hemos permitido que el tiempo gaste la vida por esperar, inconscientes del mundo
alrededor, sin valorar la plenitud de estar vivos, sobreviviendo en el bullicio
de tercos chillidos que gritándonos jamás, nunca, siempre hundidos/as. Convenciéndonos estar en una precaria felicidad indeseada por todos/as, sin caer en la cuenta
que tú decides ser quien eres. Eliges desistir de subsistir en el eterno suspiro
del tiempo, para vivir en la “compleja” felicidad. Tomar el dejar de poner en
entredicho lo que ya dicho fue. Caminar hacia delante sabiendo que no te será
suficiente el conformarte. Olvidar culpar al tiempo...
Hay
que joderse, cuanto tiempo desperdiciado en absurdos huecos sin sentido.
Entiéndeme,
y si no lo haces, levántate y corre, consiente que el consumido estrés se atrinchere
en tu regazo y despilfarre, sin tu saberlo, tu vida, vida que no te pertenece,
vida que tú no estás viviendo.
Suelta la idea de que no
hay tiempo para más… y comienza hoy a vivir, vivir de verdad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario