Siento
como si me quedarán demasiadas cosas por decirte, tantos besos por darte que
cada segundo a tu lado se vuelve una contrareloj entre el tiempo y mis anhelos
por ti…
Tan solo
un minuto más… y la despedida me transforma… quiero huir de ese momento, no
vivirlo, no ver tus lágrimas caer y romperme por dentro, no quedarme en ese
último aliento con sabor a ti que rememorar mientras hago el camino de
vuelta…sabiendo que al llegar…ya no estarás.
Regresar
a casa, pero no sentirla como tal.
¿Qué
consuelo existe ahora?
Un olor…cerrar
los ojos y volver a la noche anterior… perderme en tu calor…navegar con mis
dedos, mis labios, mi lengua…tu boca, sentirte tan cerca… “despertar”( tengo
frío).
Abrázame,
deja que me quede aquí pegada a ti, como si tu piel fuese abrigo, confundiendo
donde empiezas tú y donde acabo yo. Fundirnos…
No
quiero amanecer…
Uno,
dos, tres, cuatro, cinco, seis… se me olvidó respirar… el aire… se quedo en
aquella mirada de un intento por revivir “primeros instantes”… Y esa evocación
posterior de principios que agita mi cuerpo cada vez que recuerdo.
Recuerdos…sensaciones…tú...

No hay comentarios:
Publicar un comentario