jueves, 1 de noviembre de 2012




Siento como si me quedarán demasiadas cosas por decirte, tantos besos por darte que cada segundo a tu lado se vuelve una contrareloj entre el tiempo y mis anhelos por ti…

Tan solo un minuto más… y la despedida me transforma… quiero huir de ese momento, no vivirlo, no ver tus lágrimas caer y romperme por dentro, no quedarme en ese último aliento con sabor a ti que rememorar mientras hago el camino de vuelta…sabiendo que al llegar…ya no estarás.

Regresar a casa, pero no sentirla como tal.

¿Qué consuelo existe ahora?

Un olor…cerrar los ojos y volver a la noche anterior… perderme en tu calor…navegar con mis dedos, mis labios, mi lengua…tu boca, sentirte tan cerca… “despertar”( tengo frío).

Abrázame, deja que me quede aquí pegada a ti, como si tu piel fuese abrigo, confundiendo donde empiezas tú y donde acabo yo. Fundirnos…

No quiero amanecer…

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis… se me olvidó respirar… el aire… se quedo en aquella mirada de un intento por revivir “primeros instantes”… Y esa evocación posterior de principios que agita mi cuerpo cada vez que recuerdo.

Recuerdos…sensaciones…tú...

No hay comentarios:

Publicar un comentario