sábado, 25 de agosto de 2012

Un día más...



Abres los ojos, al menos esta noche has descansado…
Sin poder evitarlo me visto corriendo, caliento el té de todas las mañanas en el microondas y voy al ordenador… Esperando encontrarte en unas letras, imaginándote escribir y verte en “pijama”, allí… lejos de aquí.

Me siento particularmente fuera de sitio, lo que antes parecía tener sentido para mí… ya dejo de tenerlo. Es como abrir la puerta a un nuevo mundo, bonito si, pero también cruel. Y digo cruel porque tengo que buscarte en canciones, en palabras llenas de ti, en textos que cobran rumbo gracias a tu ingenio… Pero no me basta, mi cabeza no da para sentir la caricia de buenos días en mi espalda, ni el primer beso de llega, ni el sonido de tu risa mientras jugamos hacernos cosquillas, ni tu respiración fuerte, ni si quiera ese lunar que tanto me gusta lo veo con claridad… Mi mente es insignificante cuando se trata de crear una imagen exacta de ti, de nuestro “espacio”, de cada determinado momento que encadena al siguiente, y al otro, y a ese otro también…

Y aquí me veo, leyendo un poco de tuyo y mío, en ese concreto lugar (shhhhh) y mirando vagas fotos para estar un poco más cerca y aliviar, de este modo tan absurdo, el dolor…

Y hoy, como ayer, quiero dejar de existir si eso conlleva estar más cerca de ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario