sábado, 25 de agosto de 2012

Un día más...



Abres los ojos, al menos esta noche has descansado…
Sin poder evitarlo me visto corriendo, caliento el té de todas las mañanas en el microondas y voy al ordenador… Esperando encontrarte en unas letras, imaginándote escribir y verte en “pijama”, allí… lejos de aquí.

Me siento particularmente fuera de sitio, lo que antes parecía tener sentido para mí… ya dejo de tenerlo. Es como abrir la puerta a un nuevo mundo, bonito si, pero también cruel. Y digo cruel porque tengo que buscarte en canciones, en palabras llenas de ti, en textos que cobran rumbo gracias a tu ingenio… Pero no me basta, mi cabeza no da para sentir la caricia de buenos días en mi espalda, ni el primer beso de llega, ni el sonido de tu risa mientras jugamos hacernos cosquillas, ni tu respiración fuerte, ni si quiera ese lunar que tanto me gusta lo veo con claridad… Mi mente es insignificante cuando se trata de crear una imagen exacta de ti, de nuestro “espacio”, de cada determinado momento que encadena al siguiente, y al otro, y a ese otro también…

Y aquí me veo, leyendo un poco de tuyo y mío, en ese concreto lugar (shhhhh) y mirando vagas fotos para estar un poco más cerca y aliviar, de este modo tan absurdo, el dolor…

Y hoy, como ayer, quiero dejar de existir si eso conlleva estar más cerca de ti.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Inconformista:



En cuanto a lo que se pueda decir de tus ojos.
Si me dices que no eres lo más bonito que he visto…
Cuando no existen horas suficientes en esta vida para estar contigo.
Mientras mis manos recorren tu cuerpo torpemente.
Ante este día… sin ti.
Desde que el tiempo se escapa entre el primer abrazo y el beso de despedida.
Con las dificultades de cualquier tipo que no permiten saciar el inmenso deseo de besarte.
Hasta saber que eres completamente feliz.
Hacia todo lo que desvanezca tu sonrisa.
Sobre la miseria totalidad de palabras expuesta aquí.
Cuando se es feliz “solo” se quiere serlo más aún.
Mi felicidad posee ojos verdes y viste una preciosa sonrisa.

martes, 14 de agosto de 2012

Ya no somos nada...




Gente que no pertenece, maquilla una máscara pasada de años atrás, contándose mentiras para llenar los malditos huecos del presente que aturden el eco del vacío interno enloqueciendo la última cordura, la del fondo, si esa… a la que no le presentaban las noticias ni tan si quiera con retraso, era ignorada la información o se llegaba a olvidar en el instante, sin tomar en consideración cuán importante y necesaria fuese ¿Por qué?

Era amiga del dolor, aquel cruel sanguinario que acechaba tras cualquier rincón oculto la espera de una debilidad, un extravió, algún desvarió, incluso la pena… doncella de tantas y tantas lágrimas, escusa barata de sedientos ricos que ahogaban tal doncella acostándola con dolor sobre el lecho de lágrimas escuálidas que con paso sigiloso y diligente borraban cualquier nombre que se precie y se desprecie, no existen escrúpulos cuando el señor olvido de tan alto crédito invade presuntuosa y deliberadamente terreno fértil…

Y entonces… comienzan a desaparecer rostros, dejando hijos por bastardos y mujeres por cortesanas… Ya no se entiende de favores, de plumas que destilan tinta postrada enajenada al mejor precio y pagada por algún desgraciado e ignorante postor.
Aquí nos vemos, como perros hambrientos mordiéndonos las colas aún sabiendo que el rabo canino del vecino tan solo da carencia de pudor nefasto…

No señores, no somos nadie…