lunes, 30 de julio de 2012

Un pelín cuesta arriba



Aquí estoy convencida de que no iba a reparar en los detalles, ¿detalles? Maldita sea es más que detalles. Es buscarte a tientas en la cama…y no encontrar ni rastro de tu olor, no hallar tu sonrisa en el espejo ni huellas de tus besos en mi cuello, es no toparme con ningún tipo de ropa en el suelo de la habitación, no escuchar tu voz desde la cocina cantando no sé qué canción en ingles, es tener que entrar al dormitorio y desvestirme sola sabiendo con toda seguridad que esta noche dormiré con el pijama puesto y un enorme hueco de colchón, es ser fuerte cuando me preguntan por ti y no sé que responder…

Pero ahora, ahora esta cuesta se hace un pelín más larga cuando lo único que se escucha de fondo es el run run detestable del ventilador y la dichosa nevera.

Quizás dentro de cuatro días el camino para andar sea llano y contigo de la mano.

Voy a por agua, cuentan que al final de sendero sienta mucho mejor ¿Me acompañas?

martes, 24 de julio de 2012

Enloquecer



Entre las milésimas de segundos que se le escapan a mi mente de sueño apareces descoordinado mis nociones, equivocando un rato más al limbo…

Y ahí estás, pero no en cualquier lugar, con esa camiseta de tirantes roja y tus vaqueros cortos desgastados. Sonríes como siempre que me ves después de un cierto tiempo, (adoro esa sonrisa, es como volver a estar en casa después de muchas horas de camino, pero con el detalle de que nada a cambiado).

Parece real… tan real, que al abrazarte me llega el aroma de tu perfume haciendo que se me erice la piel como si recorrieses mi espalda de arriba hacia a bajo de esa manera peculiar tuya.

Mi momento favorito, comprobar que tus labios sigue sabiendo igual de dulce que de costumbre, asegurarme de que tienes tantas ganas de mi como yo de ti.

Enloquecer… si entre el roce de nuestras bocas se cuela tu lengua para jugar con la mía.
Pero algo cambia… Ahora todo marcha despacio, incluso los besos son lentos, tiernos, suaves pero excitantes.

No hay choques contra la pared, ni caídas sobre la cama…
No existe desnudez…no hay nada… y me encuentro sola… perdida en una habitación distinta a la del sueño…llorando.

Acabo de despertarme y aún permanece en mi el olor de tu colonia ¿Me lo explicas? Yo no lo comprendo, bueno si, estoy locamente enamorada de ti.

Mientras siga soñando contigo…

domingo, 22 de julio de 2012

¿Sabes qué...



....pasa cuando te enamoras?
Te cambia la vida. Sientes que esa persona, por la cual harías cosas que jamás imaginaste, lo es todo. No hay más mundo ni más vida.
Su ausencia te desorienta, te deja fuera de ti misma, rompiendo las ganas de respirar, el ansia de vivir.
¿Sabes qué ocurre cuando llora?
Te destroza, todo lo que puedes hacer es, no llorar tú también.
¿Sabes que sucede en días como estos?
Que a mi mente le da por recordar esas cosas que no tiene y tanto añora. El primer te quiero en mi habitación a oscuras, ¿estaba todo tan claro? Una película que ver cuatro veces en la misma tarde, el frío invierno y tu chaqueta de cuero, el primer beso, las primeras lágrimas por ti, un paseo bajo las estrellas, algún día contigo, las prisas por no llegar tarde, un día 22 de cualquier mes, la primera noche abrazada a ti, tu olor…
¿Sabes qué pasa?
Te hace grande, creces, aprendes, ¿maduras? Luchas.
Peleas hasta morir en el suelo, porque es lo único que queda. Y ante la incertidumbre del futuro, cierro los ojos y sueño, sueño porque la mayoría de veces me sale gratis.
(5-7-12)

viernes, 13 de julio de 2012

El tiempo no entiende de valientes


...ni yo tampoco.
Días, en los que como hoy, prefiero ser una ignorante y curarme de rotos, los cuales  no hallo manera de coser, pues por más que intento enhebrar la dichosa aguja no acierto. Pinchazo a pinchazo, mi camisa se queda descosida y yo, sin ganas de ponérmela.
Demasiado cruel...Pero los trajes que me puse anteriormente nada tiene que ver con lo que intento colocarme.
¿Encontrar la manera?
Desesperación… por hoy cierro costurero hasta que dé con un dedal que comprenda más que yo de vestimentas para valientes.

domingo, 8 de julio de 2012



Flaquean las fuerzas… y salen arrastras las últimas ganas que quedan.
En un parpadear, se nublan sus ojos y una rápida lágrima acude a estrellarse contra sus labios. Me quedo sin saber que hacer o decir, y entonces absurda de mí, digo cualquier chorrada que sorprendentemente le hace sonreír. (E irónicamente en ese instante soy feliz)
Impotencia, saber que la mayor parte de ese sentimiento es por mi causa.
¿Quién dijo que esto sería fácil?
Sentir un amor tan grande, hasta el punto de añorar el momento de la despedida. (Porque todavía sigue estando conmigo)
Echar de menos el sonido de su voz…
Aunque se descuelgue el mundo…Yo sigo estando aquí.