viernes, 24 de abril de 2015

Demonios

Han pasado años, casi un cuarto de siglo desde que puse los pies en el mundo…

Vivo en una eterna batalla día tras días, luchando candentemente contra mis demonios. Diablos, que al fin y al cabo, no deja de ser una parte apestosa de mí ser.

Vuelven sigilosamente asomando la cabeza, sin permiso, por el quicio de la puerta, y yo, observo sentada en el sofá, abatida por el desaliento que conscientemente dejó aquel lucifer, tiempo atrás.

No te confundas, esto no es el infierno.

Levanto bandera blanca en esta guerra. Quiero parar de pensar, de sentir, de combatir conmigo misma en el sin fin de insignificantes que cuestionados desacreditan el ideal, mi límite a superar…

Que duro es enterrar los gritos de la tormenta cuando lo único que deseas es entrar en ella, correr, escapar, diluirte…


Demonios…están en todas partes, allí, aquí… viviendo en mí. 

jueves, 16 de abril de 2015

16-04-15


Esta travesía entre tu boca y la mía que acortamos con rápidas exigencias al reducir la distancia entre nuestros labios.

He llegado al destino sin perderme, y en cambio, me siento más desorientada que nunca.
Descubrirte/me así piel contra piel… ¡Pero qué bonita eres joder!

¿Agobio?

Las horas junto a ti pasan como un bum rápido, un estallido de lo cotidiano lleno de este matiz feliz que si no te paras a mirar a penas se percibe, pero para mí, para mí es cada detalle desde que cruzas la puerta hasta que vuelves a marchar tras el beso del adiós.

Lo es todo y deseo que lo sepas.

¿Sabes cómo lo sé?  Lo veo en la guerra de cosquillas, en el enfado momentáneo tras mi comentario poco apropiado, en la tapa del váter levantada, en el sonido de tu voz llamándome desde el salón, en las caricias desesperadas, en mi cara de boba para hacerte sonreír…

Es cada instante… cada momento que sé que estoy contigo siendo simplemente nosotras.
Y no dudo de que esto es lo que quiero… Porque el miedo no es nada, absolutamente nada comparado con la felicidad de poder verte despertar a mi lado…


Sin más… 
Te quiero, pero eso ya lo sabes.

lunes, 13 de abril de 2015

Tristeza


Ha vuelto, está aquí… a mi lado o quizás en el aire,  adueñándose de todo el  espacio, de mi cuerpo, de mi ser…

Un escalofrío me sacude duramente de pies a cabeza, se me eriza la piel. Vuelve, vuelve cada vez que flaquean las fuerzas, retorna voraz, hambrienta por saberte vencida. Se amolda perfectamente al vacío hueco que dejo tras mis lágrimas y reina monarca de mis sentimientos tergiversa, a sus anchas, mis sentidos…


Allí está... dura, fría, levantado su mazo, partiéndome en dos el pecho. Y lloro, lloro con rabia, con fuerza pero sigo impávida en el sitio, creciéndome en la adversidad porqué sé lo lejos que está de vencerme y aunque ella no lo sepa, se volverá a marchar, saldrá por donde ha venido…