viernes, 22 de febrero de 2013

(16-11-12) Casi rozando el cielo...



Noche de tormenta y triste mañana.

Tenue luz… como si el amanecer no se quisiese levantarse de la cama, deja paso al oscuro día lluvioso.

Me falto algo más que ese empujón que me da el detestable sonido del despertador para salir de la cama y pisar el frío suelo. Dos horas más tarde… nada, nadie… Calles mojadas, cristales empañados… nostalgia, me envuelve, me abraza y… me hace llorar, pero indiferente como ninguna, no me consuela.

Cae tan lento que ni parece descender, tanto que con su tardío caminar me va consumiendo, impacientando, desesperado… tiempo. El mismo “que se escurre de entre mis manos cuando estas a mi lado”, el mismo que se escapa dos de cada cuatro domingos, el mismo que hoy me hace echarte en falta… ese mismo.

Segundo cero… ¿Sabes cuál es? Fácil… Suave, lento, tierno, dulce, primero, fascinante, único, tu beso.
Y da igual donde estemos en ese momento, estoy casi rozando el cielo…

lunes, 18 de febrero de 2013

14-02-13



Una mañana te despiertas, preparas tu desayuno y compruebas tu ordenador.

Sin saber por qué encuentras un mensaje que va a cambiar el resto de tu día y posiblemente tu vida. (Pero eso aún no lo sabes).

Cambio, te recorrerá la extraña sensación  “necesidad” de conocer todo a cerca de ella.

Y sin darte cuenta en dos semanas pondrá tu mundo patas arriba, y dejará de ser tu mundo, para convertirse en “vuestro mundo”

No podrás estudiar, concentrarte durante más de dos minutos, perderás apuntes, estuches, te dejarás la chaqueta, no escucharás a tu compañera del al lado, te pasarás las clases pensando en cuando y qué hacer para estar con ella.

Ese mismo mecanismo extraño hará que busques su mirada entre la gente para que vuestros ojos se crucen, simplemente para sonreírle como una estúpida y obtener como respuesta su preciosa sonrisa.

Te despertará de madrugada por quitarte la manta y “casi echarte de la cama”, pero tú la perdonarás cuando jugando a tientas en la oscuridad bese tus labios.

Conocerás la sensación de vértigo sorprendente sin montarte en la montaña rusa, cuando desees sus labios y ella vuelva a besarte.

Harás cosas que por otras personas no harías ni loca.

Su ausencia te matará tanto que lloraras sin poder controlarlo, que querrás e inventarás mil escusas por un “rato más a su lado”

Nadie, y repito nadie, te abrazará, te consolará, te hará sentirte tan bien como ella.

¿Por qué?

Muy sencillo, ella es especial, exclusiva, sensible, bonita, tierna, dulce…

Ella es algo tan sencillo y complejo como el amor de tu vida.