miércoles, 21 de diciembre de 2011

La sonrisa de una madre


Me he dado cuenta que hacerte sonreír, me hace sonreír también.
Que hacerte sentir bien, hace que me sienta mejor.
Que sitiándome mejor, soy capaz de ver las cosas de otro color.
Situarse al otro lado… Para verme de lejos, tumbada debajo de ese árbol, aguantando las lágrimas y oscureciendo el paisaje, maldiciendo al mundo, necesitando culpables.
Ahora sé, que no merece la pena sentarse a esperar que pase el tiempo, dejando que la tristeza te consuma, pensando en lo mismo, mirando el suelo.
Son tantas las veces que hemos levantado la cabeza, y conseguido salir, salir de verdad.
Y el mérito no es mío. Es tuyo, totalmente tuyo.
Escribo esto, porque, y lo tengo que decir con la boca grande, me siento orgullosa de que seas la persona más importante de mi vida.
Si algo he aprendido de ti a lo largo de 21 años, es la gran fuerza de voluntad  de defender tu vida con capa y espada  por muy complicado que fuese, y hacerlo, no por supervivencia, sino por vernos felices a ambos.
Me gusta mirar al pasado, y ver que, todo quedó lejos, y aunque el miedo nos pille sin árbol para cobijarnos, prometo estar, donde siempre he estado, a tu lado.
Y aunque, débil y frágil, intentaré hacerte sonreír siempre, hasta que la vejez te separe de mí, y aún así seguiré queriéndote y viéndote en partes de mí.
Te quiero, no solo por darme la vida, sino, por enseñarme a caminar por ella

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Poema. Calerón de la Barca

De "La vida es sueño"


Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.



(hoy llena de recuerdos.... de esos tiempos, que nunca volverán, pero jamás se marcharan)

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Vivir...


Puedes ir donde quieras llegar… "no existen limitaciones"
Piensa en que será alcanzable… y lo tendrás a tu alcance.
¿Pero…? Y como siempre hay un pero, ¿Esto puede ser cierto?
Dudar ya nos hace vulnerables… susceptibles, miedosos… sencillamente más humanos.
Sentir… que “palabra” tan grande y voluminosa, tan como, la misma realidad.
Está claro que estar, estamos, pero no por ello, sabemos que estamos estando.
Cada día ocurren mil cosas sin sentido, y otras mil, con sentido, pero de esas dos mil cosas que suceden, tu sentir… sientes, diminutas parte de ambas.
Días que, todo lo que antecede no tiene discernimiento alguno, pero sigues siéndolo.
Y burdamente diré, que aunque piense siempre en lo peor, me alegro de estar viva, y sé que, pasarlo mal o bien, forma parte de “esto” tan grotesco, y por lo que todo el mundo se queja, que es vivir.

Hoy en día, damos o creemos dar, poco valor a lo maravilloso que es vivir. Y parece ser que se nos olvida que la vida, es algo, que se nos otorga, con o sin razón, sin préstamos ni devoluciones, y que no por eso, se ha de valorar menos.

Es normal que en este largo caminar, las piernas falquen, pero hay que tener en cuenta, que, dos pasos más hacia delante, verás que dos pasos hacia atrás, ya no tiene importancia lo que pasó. Y aunque el momento sea difícil, todo pasa, por mucho que se estanque algo.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Falsas creencias...



Ni este año, ni el anterior, ni el mes pasado, ni ayer…
Hoy,¡ y no tiene porque!, necesitas, deseas, verdaderamente quieres… que tu mente, cabeza, forma de pensar, dé realmente, ese giro que pide a gritos, para ver, las cosas un poco a tu manera, sin tener tanto en cuenta, lo que realmente es.
Cosas que duelen, que te hacen aprender, que vuelves a cometer, que prometes no reincidir, y hay sigues, regodeándote de un suelo que ya pisaste, y jamás volverás a pisar, una flor que ya oliste, y no volverás a oler, de mil cosas que fueron, y ya no son.
Tratar de apaciguar la calma, con tu llanto, ¿Te sorprendes?, yo ya no tanto, pero lo sigo haciendo, porque “errar es de sabios”.
Piensas en dejar, lo que nunca tuviste, porque nunca lo has tenido, pensado que alguna vez, así lo tendrás. Error de nuevo, vuelta empezar.
Levantarte pensado, ¡hoy todo irá mejor!.. y va. Pero si dudas, por milésimas de segundo, algo o todo, se vuelve en tu contra, dejando el mejor, para del día siguiente. Error nuevamente.
Creer poder, y poder. Ser, y serlo. Dudar, y con la duda, el tiempo se lleva las opciones, obligándote a quedarte con una. Esa que no querías ¿o quizás, si?
Yo, indecisa “por naturaleza”, pesimista a más no poder, no paro de quejarme de “este mundo” (egoístamente hablando) que a mi manera de ver hoy, he creado para mí.
Firmemente me convenzo de que todo irá mejor, pero, ahí está ella, mi duda, esa que destroza el creer mejor, por el “y si…”
Y como tantas veces he hecho ya… prometo, y no a ti, ni a ti, ni a ti tampoco, sino a mí, que “este mundo”, “estas dudas”, van a desaparecer con el tiempo, pues levantarse de la cama y pensar, no basta, lo sé, las cosas van cambiando paulatinamente ¿y por qué no comenzar ya? A mejor…