(22/09/10)
Una mañana te despiertas miras a tu alrededor y te das cuenta que algo a cambiado, que una vida viene y otro se va, que hace más frío y el calor se marcha ya... Que añoras un tiempo que nunca va a regresar...
Aquí estoy yo, poniendo los pies en el suelo, aún dormida, deseando no despertar de un sueño maravilloso, porque la realidad me abruma, me derrumba, me deja sin aliento, se lleva lo mejor de mí, para destrozarlo, para mostrar una bestia que no soy, para darme un miedo inconsciente que hasta se mete en mis sueños convirtiéndolos en pesadillas...
Ya tergiverso entre lo que es pesadilla y realidad...
Y llena de dolor cada mañana me levanto destrozada, intentando pensar que la cosa será mejor que ayer, y miro su cara y es ella la que me levanta de la cama, la que sin querer tira de mí, aún no pudiendo tirar de si misma, allí día tras día, se agarra a la vida con fuerzas, más por mí, que por ella…
Y la lucha no decae, o correr o mueres…
Y prometo correr a tu lado aunque esto dure años, sin sentir, esa sensación de desánimos que recorre ahora mi cuerpo.
Se acabó, estoy cansada de ser débil, de las lágrimas escondidas, estoy cansada del que pasará mañana.
No puedo cambiar nada, pero si hacer más llevadero este tormento, y esperar que un día la tormenta se vaya por donde ha venido o echarla a patadas.
¡Y lo vamos a conseguir, una vez más!
Aquí estoy yo, poniendo los pies en el suelo, aún dormida, deseando no despertar de un sueño maravilloso, porque la realidad me abruma, me derrumba, me deja sin aliento, se lleva lo mejor de mí, para destrozarlo, para mostrar una bestia que no soy, para darme un miedo inconsciente que hasta se mete en mis sueños convirtiéndolos en pesadillas...
Ya tergiverso entre lo que es pesadilla y realidad...
Y llena de dolor cada mañana me levanto destrozada, intentando pensar que la cosa será mejor que ayer, y miro su cara y es ella la que me levanta de la cama, la que sin querer tira de mí, aún no pudiendo tirar de si misma, allí día tras día, se agarra a la vida con fuerzas, más por mí, que por ella…
Y la lucha no decae, o correr o mueres…
Y prometo correr a tu lado aunque esto dure años, sin sentir, esa sensación de desánimos que recorre ahora mi cuerpo.
Se acabó, estoy cansada de ser débil, de las lágrimas escondidas, estoy cansada del que pasará mañana.
No puedo cambiar nada, pero si hacer más llevadero este tormento, y esperar que un día la tormenta se vaya por donde ha venido o echarla a patadas.
¡Y lo vamos a conseguir, una vez más!
No hay comentarios:
Publicar un comentario