jueves, 14 de noviembre de 2013


El hastió consume cada parte de mi ser, aniquila cada mañana mis fuerzas…  destroza mis ganas de seguir.

Tiemblo…pero nadie lo sabe.

El mundo de aquí me confunde aún más que el de allá fuera y dudo si entrar o salir, si refugiarme o huir lejos…

Ando a los pies de la inmensidad…tan infinitamente insignificante que ni si quiera me reconozco en el espejo… no sé quién llora si yo o el reflejo…. solo es mi imaginación.
Hay tantas verdades a las que enfrentarse… y yo sin piel que desgastar, sin alma, sin…

¿Cómo luchar contra uno mismo sabiendo que de todos modos saldrás perdiendo?

Tejer una maraña de pensamientos que enredan las entrañas y te hacen vomitar, expulsarte, sacarte a patadas de ti misma, enfrentándote, combatiendo contras tus demonios…perdiendo porque son demasiados.

Me cansé de persistir, luchar, levantarme...


Hoy ya no puedo más. He gritado en silencio mil una vez lo contrario, no conseguí convencerme, no me creo, no me recuerdo, no consigo encontrarme...

Y esta batalla interior me esta matando.