El hastió consume cada parte de
mi ser, aniquila cada mañana mis fuerzas…
destroza mis ganas de seguir.
Tiemblo…pero nadie lo sabe.
El mundo de aquí me confunde
aún más que el de allá fuera y dudo si entrar o salir, si refugiarme o huir
lejos…
Ando a los pies de la
inmensidad…tan infinitamente insignificante que ni si quiera me reconozco en el
espejo… no sé quién llora si yo o el reflejo…. solo es mi imaginación.
Hay tantas verdades a las que
enfrentarse… y yo sin piel que desgastar, sin alma, sin…
¿Cómo luchar contra uno mismo
sabiendo que de todos modos saldrás perdiendo?
Tejer una maraña de
pensamientos que enredan las entrañas y te hacen vomitar, expulsarte, sacarte a
patadas de ti misma, enfrentándote, combatiendo contras tus demonios…perdiendo
porque son demasiados.
Me cansé de persistir, luchar,
levantarme...
Hoy ya no puedo más. He gritado
en silencio mil una vez lo contrario, no conseguí convencerme, no me creo, no me
recuerdo, no consigo encontrarme...
Y esta batalla interior me esta matando.
