jueves, 10 de enero de 2013

Resurgir


Estoy… ya no



Voy a inventarme de nuevo mientras miro tus ojos, mientras recorro con la mirada cada uno de los pliegues de tus labios. Voy a sentir desde dentro hacia fuera como emerjo cuando me haces, cuando me hago, para luego esfumarme en el sonido repentino y resurgir de nuevo entre tus manos. Encontrarme en tus pestañas y desaparecer dos segundos después en el fluir  trémulo de esta enferma mente inquieta. Y allí me quedo, navegando en la aventura de reconstruirme para nadar hacia la superficie en un acto habitual de atención. Ser contigo y también no serlo. Apagarme en un cerrar de ojos y vestirme en un abrirlos. Ser yo contigo y ser yo sin ti. ¡Y qué doloroso es serlo sin ti! Cómo ser a partir de ese algo inexistente y seguir siendo. Confiar que lo que veo es un fruto efímero e intangible. Estar aquí o allá, en cualquier parte sin moverme del sitio y ser en mí lo contrario. Tan real como la vida.



Pensar, existir. Ser, sentir.

sábado, 5 de enero de 2013

Cualquier momento y lugar es bueno para decirte que:


si eso significa que sonríes al yo decirlo…


Vuelvo a cerrar los ojos para estar a centímetros de tu cara y jugar al escondite entre  tus comisuras y las mías, a bucear bajo las sábanas, a luchar por evitar las cosquillas… en definitiva, jugar con mi cerebro a tenerte más cerca.

Anular este rato de estudiar por imaginarme un “seremos a largo plazo” y no concebir el futuro sin ti.

Soñar (qué bonita es esa palabra) pero no más que tú.

Y mientras me quede imaginación seguiré fantaseando con un tú y un yo lejano porque me hace feliz, porque ME haces feliz.

Para reyes me pido una vida contigo queriéndonos como este primer año