jueves, 28 de julio de 2011

Dónde nos llevo la imaginación, donde con los ojos cerrados...

Cerrar los ojos para sentir la brisa que roza suavemente mi piel, aspirar tan hondo que mis pulmones no acepten tanto aire, y lentamente, sin quererlo, expulsar por mis fosas nasales el restante.
Mirar esa frontera lejana y pensar llegar nadando algún día…
Mover la tierra entre mis dedos y sentir que toco suelo…
Pensar estar a tanta distancia de esa frontera como del cielo, y tirarme al suelo, abrazarlo, y soñar, soñar  volar rozando el agua hasta llegar al final, uno que no existe, y subir, subir tan alto que todo se vea chiquito…
Y dejarme llevar sintiéndolo o no, por el simple placer de poder hacerlo.
Saber que si pido más, no hay un límite que sobrepasar, porque es mi sueño, poder soñar lo que deseo…