Cerrar los ojos para sentir la brisa que roza suavemente mi piel, aspirar tan hondo que mis pulmones no acepten tanto aire, y lentamente, sin quererlo, expulsar por mis fosas nasales el restante.
Mirar esa frontera lejana y pensar llegar nadando algún día…
Mover la tierra entre mis dedos y sentir que toco suelo…
Pensar estar a tanta distancia de esa frontera como del cielo, y tirarme al suelo, abrazarlo, y soñar, soñar volar rozando el agua hasta llegar al final, uno que no existe, y subir, subir tan alto que todo se vea chiquito…
Y dejarme llevar sintiéndolo o no, por el simple placer de poder hacerlo.
Saber que si pido más, no hay un límite que sobrepasar, porque es mi sueño, poder soñar lo que deseo…
